Cuidados de tus Velas Botánicas
Para preservar la estética y garantizar una aromatización óptima y segura en tu hogar:
- El primer abrazo (Encendido inicial): Permite que la vela permanezca encendida hasta que toda la superficie de cera se derrita y llegue a los bordes del envase. Esto crea una "memoria de quemado" y evita la formación de túneles en los usos posteriores.
- El corte del pabilo: Antes de cada encendido, recorta el pabilo a unos 5 milímetros. Un pabilo corto garantiza una llama limpia, estable y libre de humo negro, protegiendo la alquimia botánica de la fragancia.
- El apagado perfecto: Evita soplar la vela. Utiliza un apagavelas o sumerge suavemente el pabilo en la cera derretida y vuelve a enderezarlo. Esto evita que el humo altere la pureza del aroma en tu espacio.
- Tiempos de pausa: No dejes la vela encendida por más de 4 horas continuas. Deja que la cera se enfríe y solidifique antes de volver a encenderla.
- Ubicación consciente: Coloca tu vela sobre superficies resistentes al calor, lejos de corrientes de aire, objetos inflamables y fuera del alcance de niños o mascotas. Nunca la dejes desatendida.
Cuidados de tus Home Sprays
Nuestras fragancias están diseñadas como anclas olfativas para transformar tu rutina en un instante sagrado. Para maximizar su duración y evolución en el ambiente:
- Despertar el aroma: Agita suavemente el envase antes de cada uso para integrar a la perfección las notas de salida, corazón y fondo de nuestra formulación.
- Aplicación espacial: Rocía la fragancia en el aire, apuntando hacia el alto y centro de la habitación para que las gotas se dispersen de manera uniforme, ayudando a crear un santuario de bienestar y calma mental.
- Aplicación en textiles: Si deseas perfumar cortinas, almohadones o ropa de cama, mantén una distancia mínima de 30 centímetros al rociar para proteger los tejidos. Se recomienda hacer una pequeña prueba previa en un área no visible.
- Conservación: Guarda tus Home Sprays en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. El calor y la luz extrema pueden alterar las materias primas de alta calidad y afectar la persistencia del aroma.
Cuidados de tus Difusores de Ambiente
Nuestros difusores están creados para mantener una aromatización persistente y elegante, actuando como el alma invisible de tus espacios. Para disfrutar al máximo de esta experiencia sensorial:
- Iniciación del ritual: Al destapar el envase, introduce todas las varillas y déjalas reposar durante unas horas. Luego, dales la vuelta por primera vez para que comiencen a absorber y liberar las notas de salida, corazón y fondo de la fragancia.
- Reactivación de la esencia: Para mantener la intensidad de la "Alquimia Botánica Real", voltea las varillas cada 3 o 4 días. Se recomienda realizar este paso sobre un paño o papel toalla para proteger la superficie de tus muebles de posibles goteos.
- Ubicación estratégica: Coloca el difusor en zonas de tránsito o donde haya corrientes de aire naturales suaves. Esto facilitará que la fragancia se distribuya armónicamente por toda la habitación, consolidando tu hogar como un santuario de bienestar y calma mental.
- Protección del entorno: Al ser una pieza de decoración atemporal alineada con nuestra "Estética del Santuario", ubícalo sobre superficies niveladas, preferentemente sobre un posavasos o pequeña bandeja. Evita el contacto directo del líquido perfumado con maderas, plásticos o textiles delicados.
- Conservación óptima: Mantén el envase alejado de la luz solar directa, corrientes de aire acondicionado muy fuertes y fuentes de calor. Esto preservará la calidad de las materias primas y evitará una evaporación acelerada del producto.